
Un antiguo molino de extracción de agua y un receptáculo exterior del mismo (safareig) nos dan la bienvenida a un lugar donde tradicionalmente se llevaron a cabo labores eminentemente agrícolas. En su cara este, dos higueras guarnecían del sol al sufrido agricultor, sobretodo después del mediodía durante los duros meses de verano.
Ante este marco de entrada, nuestro proyecto pretendió respetar y ensalzar aquello que ha estado a cargo del cuidado de nuestro campo hasta ahora. Desde el nombre hasta el delicado acercamiento de la ampliación todo ha sido medido para que pareciera haberse integrado de forma natural, sin forzar espacios, sin borrar historia.
Ses Figueres, tras la jubilación de la última generación familiar dedicada a la agricultura, sólo tenía dos opciones: reinventarse o caer en el olvido. Llegado el momento se valoró que la finca, a 2,9 kms. de una de las mejores playas de Mallorca, con unas vistas idílicas sobre el Parc Natural de s'Albufera, con la presencia al fondo de la Serra Tramuntana y en un lugar donde se intuye y casi se divisa el mar, era un lugar ideal para tener a mano y disfrutar todo lo que Mallorca puede ofrecer, también su tranquilidad.
¡El proyecto está en marcha y esperamos que pronto sea realidad!
